HORA SANTA
PASOS PARA
ALCANZAR LA PROSPERIDAD # 5
Muy buenas tardes, una vez más el Señor nos concede la
gracia de reunirnos para vivir un momento de oración, recuerden hermanos, que
la oración debe ser perseverante. Disfrutemos pues este privilegio, este regalo
que el Señor nos hace y dispongamos nuestro ser entero para experimentar, para
vibrar con el amor del Señor.
Señor, no podemos ni queremos estar sin tu amor; te damos
gracias porque has fijado tu mirada en nosotros, en nuestra vida, en nuestra
familia y amigos, bendito seas Señor por las maravillas que has hecho y sigues
haciendo en nosotros y también gracias por las maravillas que seguramente harás
en nosotros.
Esta tarde reflexionaremos nuestro quinto paso para
alcanzar la prosperidad: DESATA
BENDICIONES CON
El apóstol Santiago usa imágenes muy vivas para resaltar el
tremendo poder que tienen las palabras para cambiar las situaciones y la vida
de las personas tanto para bien como para mal. Es importante saber que el uso
de las palabras negativas como: renegar, crítica, juicio hacen tanto daño no
sólo en las personas sino en las cosas y situaciones. Hablar negativamente es
traer hacia uno mismo maldiciones, recayendo muchas veces sobre la familia y
hasta llegar a afectar los bienes: “Cuidar las palabras es cuidarse uno mismo; el que habla
mucho se arruina sólo” Prov. 13, 3. O como decimos por aquí: “El pez
por la boca muere”
Por eso clamemos al Señor pidiéndole que nuestra única
aspiración sea pensar, sentir, obrar, decir lo que Él quiere que pensemos,
sintamos, obremos y digamos, es decir, rindamos nuestra vida al Señor para
poder decir con San Pablo: “Ya no soy yo
quien vive, sino Cristo quien vive en mí”.
Cuando una persona maldice o ha quedado atrapada por
maldiciones causadas por sí misma, con sus propias palabras, esto impide que
reciba las bendiciones del Señor: “De todo esfuerzo se saca provecho; del mucho hablar, solo miseria”
Prov. 14,23. Es por eso que debemos cuidar nuestras conversaciones. Se cuenta
que había un hombre que tenía mucho dinero, comodidades, tenía propiedades,
pero por su propia lengua se arruinó, sus conversaciones eran sólo groserías,
renegaba por todo, todo lo criticaba, juzgaba y condenaba las actitudes de
todos los que cometían errores, todas estas palabras le ataron a la miseria
pues dice
El apóstol Santiago describe la lengua de las personas que
no la utilizan para bendecir como: “mundo de maldad”, “está encendida por el
infierno mismo”, “está llena de veneno mortal”. Es necesario que reflexionemos
acerca del daño que nos hacemos con nuestras propias palabras: “Cada uno comerá
hasta el cansancio del fruto de sus palabras” Prov. 18,20.
La mayoría de los creyentes desconocemos la realidad
bíblica y por eso sufrimos las consecuencias de nuestras propias palabras mal
utilizadas: “Mi
pueblo no tiene conocimiento, por eso ha sido destruido. Y a ti, sacerdote, que
rechazaste el conocimiento, yo te rechazo de mi sacerdocio.” Oseas
4,6.
Por eso es muy importante que antes de hablar pensemos lo
que vamos a decir, es asombrosa la frecuencia con que la gente maldice,
especialmente hoy en día, de repente escuchamos a aquellos estudiantes
maldiciendo al profesor, al amigo, al novio, la novia, incluso entre hermanos.
La invitación de esta tarde es que de nuestra boca
solamente salgan bendiciones para todas esas personas que nos rodean; nuestras
palabras tienen mucho poder, y debemos usar ese poder para el bien. No
permitamos que nuestras propias palabras nos arruinen, si tenemos mal genio,
pidámosle al Señor que nos ayude a controlarlo; si tenemos resentimiento hacia
alguien, en vez de criticar, callemos; si nos han hecho daño bendigamos y es
así como lograremos prosperar. Nos dice
Por eso pidamos a Dios que nos llene de su amor, de su
bondad, para que podamos controlar nuestra boca, digámosle lléname de ti.
Oración Final
Padre eterno, en nombre de Cristo Jesús, te pedimos que
pongas un ángel vigilante en nuestra boca para no murmurar, para no ofender a
nadie, que sólo se mueva nuestra boca para elogiar, para bendecir. Te pedimos
Señor que cada vez que nuestros labios quieran moverse para el mal Tú los
selles con la fuerza del Espíritu Santo y con
Padre Nuestro.
Ave María.
Gloria.
Ya para finalizar esta noche es muy importante que nosotros
estemos siempre en busca de Dios. Algo realmente importante en la vida de todo
ser humano es buscar a Dios, porque dice

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