sábado, 24 de enero de 2026


 

HORA SANTA

PASOS PARA ALCANZAR LA PROSPERIDAD # 2

 

Hermanos, hermanas, solamente nuestra fe en Dios podrá sacarnos delante de cualquier tribulación, peligro o acechanza del enemigo, por eso esta tarde haz tuya la promesa de Jesús: “Nada es imposible para quien tiene fe”.

 

¡¡¡Señor, creemos, pero auméntanos la fe!!!

 

Siguiendo en este camino para alcanzar la prosperidad en nuestra vida hay un paso que debemos dar, y es ROMPER CON EL PECADO Y LAS ATADURAS: “En Cristo somos nuevas personas” (Lc. 5,37) “Nadie echa vino nuevo en odres viejos”

 

¿Qué es una atadura? Es un hábito que se hace fuerte en la vida de una persona. El pensamiento actúa sobre las emociones y a su vez actúa sobre la voluntad hasta llevar a la persona a la acción. Una acción repetitiva genera un hábito, este hábito hace que se forme una atadura, “Al malvado lo atrapa su propia maldad; su propio pecado lo sujeta como un lazo” (Prov. 5,22). Las ataduras más comunes son: miedo, amargura, rebeldía, inseguridad, depresión, flaqueza, impurezas, engaño, temores, deudas, robo, prácticas con el ocultismo.

 

Esta tarde, pediremos al Señor que quite de nosotros todas esas ataduras que nos impiden recibir las bendiciones que Dios tiene para nosotros. La Sangre de Jesucristo tiene poder: “A quienes Dios el Padre había escogido anteriormente conforme a su propósito. Por medio del Espíritu los ha santificado a ustedes para que lo obedezcan y sean purificados con la Sangre de Jesucristo. Reciban abundancia de gracia y de paz”. (1 Pe 1,2). Dios nos ha escogido para que disfrutemos de paz, para que llevemos una vida abundante con toda clase de bendiciones. Con su Sangre nos compró, nos liberó, nos redimió y nos purificó para disfrutar de toda clase de gracias para nosotros y nuestra familia. Es tan poderosa la Sangre de Cristo que, si cubrimos nuestros bienes materiales y espirituales, ya no están expuestos a la contaminación, basta que hagamos una oración con fe y se paraliza toda acción diabólica que quiera hacer daño a ti y a tu familia.

 

Hay muchas ataduras que vienen de los antepasados, enfermedades, maldiciones que se heredan, influencias negativas que pasan de generación en generación. Es importante romper todas estas cadenas negativas. Aceptando el precio que pagó Jesús por todo esto y rompiendo con la poderosa Sangre de Jesús, destruyendo, todo lo que este afectando tu árbol genealógico, a la vez liberando tu generación, desatando bendiciones para tus descendientes.

 

En este momento piensa, identifica cuál o cuáles son tus ataduras, piensa en esos actos, hábitos que no puedes dejar; confía en que sólo Dios puede desatar esas ataduras; confiesa ante el Señor, en tu corazón, los pecados que se relacionen con esas ataduras; perdona a quienes te hayan ofendido; renuncia a toda práctica que no es de Dios como brujería, hechicería, ocultismo, magia de cualquier color, lectura de cartas, café, mano, cualquier tipo de adivinación, y en el Nombre Poderoso de Jesús vive libre.

 

Oración Final

Hoy Señor Jesús, te pido que derrames tu Sangre preciosa sobre mi vida. Consagro mi mente, mi corazón, mi voluntad a la Sangre de Jesucristo. Te presento, Señor, a mi familia, cúbrelos con tu Sangre Preciosa para que estén protegidos de toda acechanza del demonio. Cubro con tu Sangre Preciosa todas nuestras pertenencias. Sello con tu Sangre Preciosa nuestro pasado, presente y futuro.

 

Renuncio, rompo y me aparto de toda contaminación del demonio, de toda herencia negativa de mis padres, abuelos, vivos o muertos que en el pasado o ahora estén afectando mi vida y la vida de mi familia. Que tu Sangre Poderosa, Señor, rompa toda obra satánica que haya pasado a través de mis generaciones, que tu Sangre Preciosa recupere, rompa, limpie, libre y proteja cualquier territorio que haya sido entregado a Satanás por mis antepasados o por mí mismo. Rompo con tu Sangre Preciosa cualquier camino de separación en mi familia; bendito Jesús, perdona y libera a mi familia de cualquier vínculo que esté enraizado en el odio, resentimiento, venganza, amargura y toda falta de perdón. Me opongo por todos los medios de herir a otros, que mis descendientes sean bendecidos. Te alabo y te bendigo por la obra que tú estás haciendo en mi vida y en la de mi familia. Amén.

 

Padre Nuestro.

Ave María.

Gloria.

  

En el Nombre Poderoso de Jesús, sé libre de toda atadura que impide que la misericordia y la bondad de Dios se manifiesten en tu vida. Señor, te alabamos y te bendecimos. Tomamos posesión Señor de las bendiciones que tienes para nosotros, recobramos todo territorio que Satanás había invadido en nuestra vida. Nos tomamos de la mano de la Santísima Virgen María y nos paramos en tu Presencia porque está escrito: “Así el Dios de paz aplastará pronto a Satanás bajo los pies de ustedes. Que nuestro Señor Jesucristo nos bendiga” Rom. 16,20. Colocamos Señor, una cadena de Ángeles alrededor de nosotros.

 Hermano, vive libre, eres libre, en el Nombre Poderoso de Jesús.

 

No hay comentarios:

  POR QUÉ CONFESARNOS “Por qué confesarnos”, nos ayuda a recuperar la libertad perdida por el pecado, la dignidad de hijos. El am...