sábado, 24 de enero de 2026

 

HORA SANTA

PASOS PARA ALCANZAR LA PROSPERIDAD # 9

 

Buenas tardes, estamos en la Presencia del Señor, dispongámonos nuestro ser para este momento de intimidad con Dios, contemplemos su hermosura, adorémosle y comprobemos esta tarde cuánto nos ama el Señor al dejarnos envolver por su amor.

 

Canto: Al estar aquí

 

Queremos adorarte Señor, bendecirte, glorificarte; esta tarde ponemos en tus manos nuestras necesidades, todo lo que hemos vivido. Te amamos, te bendecimos, te glorificamos Señor, derrama sobre nosotros tus bendiciones.

 

En todo proceso de interiorización, de acercamiento, de búsqueda de Dios, es preciso SABER ENFRENTAR EL SUFRIMIENTO, esta es precisamente la reflexión de esta tarde. A veces no comprendemos muchas cosas que nos pasan y en lugar de tomar la situación con calma y sacarle provecho, nos dejamos derribar, perdemos las fuerzas y el entusiasmo por seguir luchando y se pierde el ánimo de vivir. Por eso es necesario en algunos momentos pasar dificultades puesto que ellas nos hacen más fuertes y nos acercan más a Dios y en toda dificultad es necesario saber que hay esperanza y que todo se puede solucionar con la ayuda de Dios, a eso nos exhorta Filipenses 4,13: “Todo lo puedo en Aquel que me conforta.”

 

Los grandes inventos y los grandes empresarios llegan al éxito después de uno o varios fracasos, entendamos por fracaso el sufrimiento, es en el momento más difícil que se tiene la oportunidad de llegar a grandes cosas, aunque no entendamos muchas veces por qué nos está pasando esto. Dios lo permite para nuestro propio bien, dice la Escritura: “Estoy convencido de que nada podrá separarnos del amor de Dios: ni la muerte, ni la vida, ni los ángeles, ni los poderes y fuerzas espirituales, ni lo presente, ni lo futuro, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra de las cosas creadas por Dios. ¡Nada podrá separarnos del amor que Dios nos ha mostrado en Cristo Jesús, Nuestro Señor!” Rom. 8,38.

 

Canto: Nada me podrá separar

 

¡No hay nada que pueda separarte del amor de Dios! Dios jamás retira su mirada protectora de ti, nunca te deja, siempre te acompaña, el sufrimiento, los fracasos, las pruebas, las tentaciones, son necesarios para que alcances tu madurez espiritual y con ello la prosperidad que tanto anhelas, por eso, si en tu vida hay sufrimiento, dolor, tristeza, en el Nombre del Señor te digo, ¡Alégrate, haz encontrado gracia ante los ojos de Dios!

 

Es Dios y solamente Dios quien puede ayudarnos a salir victoriosos en los momentos de crisis. Cuenta una historia que un campesino vivía muy feliz en un ranchito con toda su familia y su único sustento era Tomasita, una vaca lechera y con la venta de la leche de Tomasita trataba de sostenerse y sostener a su familia. El sabio del pueblo fue un día con su empleado y al verlos le preguntó al campesino de qué vivían y éste le respondió que con la leche que daba Tomasita, el sabio, preocupado por ese campesino y su familia llamó a su empleado y le dijo que hiciera rodar a Tomasita cuesta abajo. El empleado le dijo que era el único sustento de aquella familia, pero el sabio insistió que lo hiciera. Su empleado con mucho dolor obedeció al sabio y la vaca cayó al abismo y murió.

 

Pasaron los años y el empleado preocupado por el campesino regresó a visitarlo y cual sería su sorpresa cuando lo encontró todo cambiado, ya tenía una buena casa y vivía muy bien, entonces el empleado le preguntó: ¿Qué has hecho para progresar tanto? El campesino le dijo que Tomasita había muerto y que como era el único sustento que tenía, su tristeza fue muy grande, pero que no se dejó vencer y pensó en cómo encontrar una manera de sostenerse y empezó a criar cerdos y gallinas y toda su familia se dio cuenta que todos debían trabajar y así empezaron a cultivar la tierra. Aunque fue muy triste la muerte de Tomasita, esto sirvió para que se esforzaran más y ellos buscaran otra manera de salir adelante y debido a esta situación su vida cambió y pudo progresar.

 

Esta historia tiene como objetivo ayudarnos a entender que los fracasos, los sufrimientos, el dolor sirven para nuestro bien, si le hacemos frente a la adversidad y no nos desanimamos, dice la Escritura: “Dichoso el hombre que soporta la prueba con fortaleza, porque al salir aprobado recibirá como premio la vida, que es la corona que Dios ha prometido a los que le aman.” Santiago 1,12.

 

Es por eso que, si estas atravesando una situación difícil no debes renegar ni entristecerte, por lo contrario, debes dar gracias y alabar a Dios por todo; así nos parezca contradictorio, la única manera de alcanzar la victoria es confiando en Él. Alaba a Dios por todo, si estás sufriendo, si estás llorando, en la prueba alaba a Dios, pues Él escuchará tu alabanza.

 

Canto: Alaba a Dios

 

“Hermanos míos, ustedes deben tenerse por muy dichosos cuando se vean sometidos a pruebas de toda clase. Pues ya saben que cuando su fe es puesta a prueba, ustedes aprenden a soportar con fortaleza y sufrimiento. Pero procuren que esa fortaleza los lleve a la perfección, a la madurez plena, sin que les falte nada.” Santiago 1,2-4.

 

A nadie le gusta sufrir. Tampoco le "gustó" a Jesucristo, en el contexto del masoquismo. Sin embargo, lo abrazó por amor. En el Huerto de los Olivos exclamó: «Padre mío, si es posible, que pase de mí esta copa, pero no sea como yo quiero, sino como quieras tú.»  Mateo 26, 39.  He aquí el inestimable valor del sufrimiento: abrazarlo libremente por amor, en unión con Jesucristo; Sufrir para ser fiel al camino del amor. Hay muchas formas de sufrimiento que afectan al cuerpo. Sin embargo, los sufrimientos mayores son los del corazón: conflictos familiares, disgustos entre personas que se aman... Tarde o temprano todos sufrimos, todos tenemos así la oportunidad de ofrecernos a Dios en comunión con Cristo. Por eso los hermanos que están postrados por enfermedad pueden dar más fruto, salvar más almas y hacer más bien que muchos otros con numerosos apostolados activos, pero con menos amor.

Jesucristo sufrió hasta el extremo en la cruz por amor a nosotros. Esta es la clave: POR AMOR.  Todo, absolutamente todo, hemos de vivirlo, de abrazarlo por amor. Así nos redimió Jesús. Es cierto que cada palabra y acción de Jesús es parte de su obra salvadora. Pero fue especialmente por medio de sus sufrimientos en la Cruz que fuimos librados del pecado.

EL SUFRIMIENTO ES UNA OPORTUNIDAD PARA UNIRNOS A CRISTO y cooperar en la redención del mundo. De nada vale el sufrimiento por si mismo.  Lo que vale es la entrega amorosa que hacemos de él a Dios. Es por eso que el sufrimiento es una gran oportunidad y sería terrible desperdiciarla.

LA CRUZ, la señal del cristiano, es signo de nuestra entrega al sufrimiento por amor. Nos recuerda a Cristo, que se entregó por nuestra redención. Nosotros, siendo su Cuerpo, hemos de sufrir en unión a El, que es nuestra Cabeza. Hacemos la señal de la cruz para recordar este compromiso. Todo lo que hacemos debe ser "En el nombre del Padre, en el nombre del Hijo y en el nombre del Espíritu Santo" y todo por amor, abrazando nuestra cruz. 

EL SUFRIMIENTO TIENE UN GRAN VALOR CUANDO LO ABRAZAMOS POR AMOR. Ante el dolor podemos unirnos a la cruz de Cristo o reaccionar con rebelión y culpar a Dios. El sufrimiento tiene un gran valor: expía el mal, une al sacrificio de Jesucristo como expresión de amor y confianza en El y ofrece a Dios un sacrificio de alabanza.  El sufrimiento unido a los padecimientos de Cristo nos asemeja a El, que libremente abrazó la cruz por amor. Dice San Pablo:

Ahora me alegro por los padecimientos que soporto por vosotros, y completo en mi carne lo que falta a las tribulaciones de Cristo, en favor de su Cuerpo, que es la Iglesia. -Colosenses 1,24

Solo a la luz de la fe podemos confiar en Dios y crecer en medio de los sufrimientos.

Oración Final

Señor, dentro de mí

todo se rebela contra el sufrimiento,

necesito de tu gracia

para pronunciar las mismas palabras

que dijiste a tu Padre:

"Que se haga tu voluntad".

Ayúdame a aceptar mi enfermedad

y a creer que a pesar

de mi inactividad,

puedo ser útil a todos.

Hazme entender que mi dolor

unido a tu sacrificio en la Cruz

tiene un sentido y un significado

para toda la humanidad. Amén.

 

Padre Nuestro.

Ave María.

Gloria.

 

 

Canto: A ti Señor


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